El presidente de la empresa le ordenó que los llamara y les dijera que o solucionan el problema o uno de los dos sería despedido.
Todas todas las organizaciones, están dirigidas y manejadas por personas que son susceptibles a todo tipo de conflictos dentro y fuera de sus lugares de trabajo. Sabemos que los conflictos constituyen un componente natural de nuestras vidas, por lo tanto es lógico que entre los individuos que laboran en una determinada empresa surjan conflictos personales.
Los conflictos personales dentro de una empresa, traen diferentes consecuencias que representan riesgos y daños para la empresa y para los propios empleados. Se habla de violencia laboral sicológica representada por la presencia de amenazas, rumores, chismes y calumnias etc., con el fin de perjudicar reputaciones personales y profesionales
Igualmente encontramos violencia física, de diversa intensidad. Una encuesta realizada por Integra Realty Resources Inc, en Octubre de 2008. donde participaron 2.305 adultos, reflejó que los participantes en sus lugares de trabajo habían tenido contacto con violencia física en los siguientes porcentajes: 42% presenciaron abusos verbales o gritos, 29 % personalmente incurrieron en dicha actitud, 17%, sufrieron depresión y llantos por circunstancias relacionadas con el trabajo, 10% intencionalmente dañaron, conocen de daños, robaron o sabotearon premeditadamente maquinarias, muebles o activos de la empresa, 5% presenciaron o recibieron agresiones físicas en sus lugares de trabajo, 1% agredieron físicamente a un compañero de labores.
En cuanto al costo derivado del ausentismo laboral, en un estudio realizado en la comunidad europea, se concluyó que el ausentismo relacionado con problemas de salud (en la mayoría de los casos de estrés y problemas digestivos) aumentó en 34% de los trabajadores expuestos a amenazas y maltratos por parte de sus jefes.






